miércoles, 11 de octubre de 2017

Mort de Terry Pratchet

★★★✩✩ Vale, sé que me estoy saltando Ritos Iguales, y lo enlazaré con esta reseña en cuanto haga la otra también. Pero hace taaanto que me lo leí y tengo tanto de Mundodisco por lo que pasar aún que prefiero seguir avanzando en el Mundo de Pratchett aunque sea a paso de tortuga que releerme uno (como avance, me gustó más que este...). Pero vamos a la reseña que la vida son dos días.

Voy a separar esta reseña, y probablemente todos los libros de Pratchett a este ritmo en dos secciones. La novela en sí y el humor. Con la novela en sí me refiero a lo de siempre, personajes, trama y mundo; pero saltándome la parte de mundo. Mundodisco es Mundodisco. No voy a analizarlo cada vez. A lo mejor hago un artículo en cuanto me adentre más en el trabajo de Pratchett porque me da la sensación que en las novelas iniciáticas aún tiene cosas que pulir en el diseño de mundo que en las novelas treinta y mucho ya estará perfecto. Pero estoy seguro que incluso en sus inicios Mundodisco como universo tenía una profundidad que deja al resto de fantasía arquetípica aplanada. Vale, voy a cortarme con los chistes fáciles porque son demasiado malos y salen solos. 

La trama de cómo Mort se vuelve el becario de la Muerte me parece chulísima como idea. Es algo que me pareció muy divertido y que estaba seguro de que iba a ser el centro de un montón de chistes jocosos en su aprendizaje. Como ya he escrito un trillón de veces soy un yonki de las escenas maestro-alumno. Pero al parecer ser la Muerte (con M mayúscula) no es tan difícil una vez te enseñan. Así que rápidamente nos metemos en la historia de Mort como personaje y sinceramente... Meh. Es que todos los personajes de este libro me parecen bastante flojetes. Ninguno me dice nada que no me haya dicho algún otro personaje de Pratchett en una de las otras tres novelas. Ni las princesas, ni los hechiceros, ni la ciudad de Ankh-Morpork, ni... Vale, que si empiezas por Mort (y puedes hacerlo porque para eso es una novela iniciática) todo te va a venir de nuevas y lo vas a disfrutar como disfruté yo con El Color de la Magia y La Luz Fantástica. Así que como ya he dicho la historia de Mort me parece tan flojucha que casi la pasamos por alto. Quiero pensar que es un catalizador de lo que realmente importa aquí que es el humor y la Muerte.

Tampoco son dos conceptos que suelan ir de la mano. Pero es que aquí el mejor personaje, el único que se salva al manto de yocreoqueestoyaseloheleído es, por supuesto la Muerte. Es alucinante, desternillante, macabra y genial. Tienes las mejores frases, las escenas más impactantes y las más divertidas. Esto debería de ser menos una novela de un chaval que es becario de la Muerte y más la historia de cómo la Muerte pilla un becario. En serio, solo por la mitad de las escenas del último tercio del libro ya merece la pena leerselo. Son escenas increíbles, y es ahí donde el estilo de Pratchett brilla realmente. 

Como consejo extra recomiendo leerlo en inglés. Le he echado un vistazo a las notas de traducción que venían al final de mi edición y, sinceramente, en cuanto te tienen que poner un apéndice con notas de traducción es la señal de que te tienes que ir a la versión original a ser posible. A ver, seamos justos, no me parece que esté mal hecha y por supuesto es dificilísimo traducir un libro de humor perfecto con todas sus referencias y juegos de palabras. Sobre todo cuando te enfrentas al problema número uno que es que el género del personaje principal cambia con la traducción y tienes que tirar con ello durante toda la novela.

En resumen: Pratchett, Pratchett, Pratchett. Estás aquí por las risas, no por la trama. Y el humor es a lo que hay que recurrir cuanto más jodido esté el mundo. Total, en el mejor de los casos nos mata de la risa y punto.

sábado, 30 de septiembre de 2017

Teorías y curiosidades de Crónica del Asesino de Reyes III

Bueno, pues en algún momento tenía que continuar con estos artículos. Voy a copiar el muro de advertencia de la otra vez y solo puedo recomendar encarecidamente que te leas antes la primera parte, y la segunda. Todo lo que pongo antes del muro de advertencia son chorradas mías y de mi relación con la saga y eso es opcional, pero lo que viene después no. Voy a auto-referenciarme a veces y si sabes de donde parto es más difícil que te líes. Aunque no lo parezca estoy siguiendo una especie de orden para que esto sea lo más sencillo posible, dentro de lo que cabe. Así que sin más:

AQUÍ HAY SPOILERS. SE HACEN SPOILERS DE EL NOMBRE DEL VIENTO, DE EL TEMOR DE UN HOMBRE SABIO, DE LA MÚSICA DEL SILENCIO, DE EL ÁRBOL DEL RELÁMPAGO E INCLUSO DE PUERTAS DE PIEDRA. SI NO TE QUIERES ESTROPEAR ALGUNA O TODAS ESTAS OBRAS (incluida la que aún no está publicada) VUELVE CUANDO TE HAYAS LEÍDO TODO EL MATERIAL PUBLICADO CANÓNICO. 


SPOILER-SPOILER-SPOILER-SPOILER-SPOILER-SPOILER-SPOILER-SPOILER


miércoles, 13 de septiembre de 2017

Primera Temporada de Enric Pardo


★★✩ Dios, hace demasiado que leí este libro. En serio, he tenido que revisar mi timeline de Twitter porque me acordaba de que lo había encontrado por casualidad en el FNAC de Donosti y me lo había leído del tirón en el Koh Tao. No soy mucho de hacer fotos-postureo en redes sociales y antes bastante menos que ahora, pero me ha apetecido rescatar el libro y el día. 


Esta semana me ha tocado reordenar estanterías y me lo reencontré y le dí un repaso rápido antes de prestarlo. Y recordé por qué me había gustado tanto. Y aquí estoy, haciendo una reseña de un libro más de tres años después. Aunque se ve que sí que le puse nota en Goodreads, he estado a punto de bajarlo al 3/5 antes de contenerme. A veces odio el sistema de puntuación. Sé que tiene su función y yo mismo lo he defendido unas cuantas veces... Pero es que pongo este libro en la estantería con otros de 4/5 y me parece que lo estoy sobrevalorando. Por mucho que me encante. Sé que literariamente hablando no está al nivel de, digamos, American Gods de mi querido Gaiman, pero no lo he disfrutado menos. Y como al fin y al cabo yo vengo aquí a ser completamente subjetivo y a que mi opinión no valga una mierda por mucho que la intente justificar pues... En 4/5 se queda. 

En parte supongo que es por mi debilidad a las referencias a cosas que me gustan. Es uno de los motivos del éxito de Ready Player One, aunque tampoco me gusta cuando me las meten con calzador y lo hacen mal (Armada es, por supuesto, el primer ejemplo que se me viene a la mente). No tienen que ser necesariamente frikis, aunque eso obviamente en mi caso es un plus completamente gratuito, pero tienen que estar bien hechas. Algo parecido al mimo. Tienen que servir a la trama, o por lo menos ayudarla en algo en lo que pudiese fallar. Y en este caso todo gira alrededor de Cliff. Es lo que le da vidilla y razón de ser al personaje. Marca sus diálogos, sus decisiones y hasta su maldita pseudo-religión/sistema de creencias. Es el protagonista, así que si fuese completamente plano la novela perdería aguas por todos los lados, y tampoco es un personaje muy complejo que digamos, pero es pasable. Y ya que me lanzo a hablar de personajes tengo que hablar de California. Porque, si Cliffhanger se acepta por su condición singular de serie-adicto con la que simpatizas, California se merece que la encierren en una caja junto a todas las que son como ella y no se abra hasta que solo quede fuego y dolor. ¡Por Dios, es que es otra maldita Manic Pixie Dream Girl de manual! Otra Summer, otra Annie Hall, otra Ramona Flowers... Es una más y peor. Tiene todos los clichés del arquetipò y no tengo nada que decir a su favor. Y no es porque el autor no sepa hacer buenos personajes; el padre de Cliff, Aina, e incluso la representación que hacen del jodido Toliol me llama mil veces más. Pero es que cada vez puedo menos con el arquetipo de las MPDG. Me parece un recurso fácil y tan trillado como el discurso del malo malísimo en las películas de Bond, los rivales/villanos que se convierten en anti-héroes al final por fanservice, o los Deus Ex Machina más baratos.

Y después de tanto quejarme y solo decir que el libro tiene cosas "pasables" más me vale que levante la reseña más que simplemente diciendo: "es que habla de series y a mi me gustan las series, así que...". Porque la trama tampoco es increíblemente buena. Es más que correcta para este tipo de novela. Es sencillita, con un par de giros bien llevados hacia el segundo nudo y muchas vueltas chachis fruto de la interacción de Cliff con el elenco de secundarios que le superan como personaje. ¿Entonces, por qué defiendo la novela? Supongo que por el estilo. 

El autor tiene un estilo que se adapta perfectamente en la historia que te quiere contar. La primera persona es, lógicamente, obligatoria. Pero me parece curiosa la elección del presente. La narración casi tendría que caer en el pasado por inercia. Al fin y al cabo te está contando la historia de su vida. Pero hacer que te la cuente en presente le da a todo un aire de inmediatez, de forzarte a vivirla con él, a asegurarte a ti, el lector, que no tiene ni idea de cómo va a acabar esto porque lo estáis viendo al unísono, que queda muy bien. Estás en su cabeza, haces los flashbacks de exposición cuando toca, escuchas como se caga en el mundo cuando mete la pata y su línea de pensamiento cuando intenta arreglar las cosas. Ves la vida desde un punto de vista que hace que te encante Barcelona, y que quieras a la gente que él quiere y que odies lo imbécil que es a veces, porque al fin y al cabo, por muy cerca que te pongan a sus dramas siempre tienes un mínimo de distancia. Pero, aún con todo, consigue que quieras ser un poco Cliff. Consigue que vivas su amor por las series, por la Ciudad Vieja, que quieras meterte tres maratones de Los Soprano y conocer a Sorkin. Te hacen vivir una historia en primera persona queriendo ser el protagonista y eso que a veces tienes ganas de matarlo.

¡Y te lo pasas bien! A veces se me olvida que eso también debería ser un baremo. Es una novela entretenida. Tiene sus fallos y sus puntos fuertes. Pero es ágil, y divertida. Te ríes, y aprendes, y se te pasa volando, y al final parece que has leído una novela mil veces más corta y te deja con ganas de más. De más series, de más Sorkin, de ir al Antikaraoke, de salir de fiesta, de meterte un atracón de sitcoms. De llamar a tu maldito gato Starbuck (algo que no descarto hacer y admito haber sacado de aquí). Y si no queréis nada de esto porque no es lo que buscáis pues es perfectamente entendible. Suena algo genérico y difuso mientras que los puntos negativos son bastante claros y concisos. Pero eso hace que sea algo más divertido, ¿no? A pesar de saber exactamente que falla con la novela, tiene una especie de cosa semi-inexplicable que me encanta. La magia de la pequeña pantalla en papel. Casi.


Y, hasta que el autor se decida a cerrar el final abierto, nos deja con un apéndice precioso de más de una docena de series que ver. Y cómo yo tengo unas cuantas pendientes será mejor que empiece cuanto antes. O... podría volver a verme BSG. Al fin y al cabo, hasta que tenga una Starbuck en casa, es lo mejor que puedo conseguir.